El iPhone 4 como cámara de fotos
(Un post cortito para celebrar que la baja por lesión tras rotura de tobillo está a punto de finalizar -1-)
Estos últimos días he aprovechado el forzosamente más pausado ritmo que puedo mantener al andar para recorrer las calles tudelanas con algo más de calma, y comprobar los cambios que en cuatro meses pueden llegar a producirse (que han sido unos cuantos, por cierto). Como el objetivo de los paseos no era otro que fortalecer el tobillo y devolverle la movilidad perdida, en los bolsillos sólo llevaba el equipo mínimo de paseo: la llave de casa y el teléfono, para pasear al ritmo de la música (he tenido que cambiar la lista de reproducción habitual, todavía no soy capaz de seguirla). Y gracias a esto he llegado a probar las capacidades fotográficas del iPhone 4 mucho más a fondo de lo que había hecho hasta ahora, ya que la Canon S95 que siempre suele acompañarme se ha quedado en casa. Y he podido comprobar que en condiciones de luz decentes, la respuesta de la cámara es más que digna:
Aquí, una foto de la calle Carnicerías, inmortalizando un edificio recién renovado. El grano que se aprecia en la foto está causado por el ajuste Clarity realizado con la aplicación Camera+ en el propio iPhone. Este ajuste compensa muy bien las zonas de sombra de una fotografía (la pared de la derecha estaba completamente en penumbra en el original), pero a cambio deja un grano bastante elevado. Esta foto tampoco tiene grandes complicaciones para una cámara normalita, pero la siguiente, en la que se recoge la decoración de la cúpula barroca de la capilla de Santa Ana, da mejor idea de lo que puede dar de sí.
En este caso en la foto no se ha aplicado ningún tipo de ajuste, está tal cual salió. El único “truco”, ha sido utilizar la función de estabilización de imagen de Camera+, que consiste simplemente en que hasta que no estás suficientemente quieto el botón del obturador no responde. Y no ha quedado nada mal, la cámara se ha portado.
También responde bastante bien en condiciones de amplios contrastes de iluminación. Para ilustrarlo, una foto (transformada a ByN en el propio iPhone) de las inmediaciones de la catedral. Las texturas del ladrillo y el adoquín quedan muy marcadas incluso en la zona sobreexpuesta.
En condiciones de baja iluminación, como era de esperar, la cámara del iPhone ofrece unos resultados mucho peores, con grano muy elevado y artefactos. Pero siempre se le puede sacar partido y sacar fotos simpaticonas usando apps fotográficas y filtros en el propio teléfono, como por ejemplo esta, que no es ninguna maravilla, pero da el pego:
En conclusión, como decía al principio, un digno “aparato de retratar”.
Bueno, esto es todo por hoy, a ver si esta vez cojo un ritmo más decente de actualización (bueno, vale, a ver si cojo algún ritmo, más bien
)
——————————————————————————–
-1- La recuperación de la rotura que tuve en febrero se ha complicado casi con todo lo que podía haberse complicado: flebitis (ya superada), descalcificación y atrofia muscular (en proceso de superación, progresan más que adecuadamente) y mala posición de pisada (necesito plantillas correctoras que están de camino). Pero tras más de un mes de rehabilitación intensiva he conseguido volver a andar (aunque cojee y siga doliendo), y recuperar el tobillo bastante, hasta el punto de que, trabajando la rehabilitación por mi cuenta, puedo terminar la recuperación y quedarme sólo con la cicatriz de la operación como recuerdo.





pos estan bonitas las fotos
12 junio, 2011 a las 6:47 pm
Gracias, Xavier!
12 junio, 2011 a las 6:48 pm
Me quedo con la de la calle Carnicerías, los adoquines en sombra están muy bien.
¡Ánimo con esa recuperación!
13 junio, 2011 a las 3:41 pm